Fractura-luxación de cóccix

Fractura-luxación de cóccix

Imagen Fractura-luxación de cóccix Bernat de Pablo Márqueza,*, Saioa Quintas Álvarezb y Alba Girbau Morenoc aMedicina Familiar y Comunitaria. Hospita...

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Imagen Fractura-luxación de cóccix Bernat de Pablo Márqueza,*, Saioa Quintas Álvarezb y Alba Girbau Morenoc aMedicina

Familiar y Comunitaria. Hospital Universitari Mutua Terrassa. Terrassa. España. Ortopédica y Traumatología. Hospital Universitari Mutua Terrassa. Terrassa. España. cMedicina Física y Rehabilitación. Hospital Universitari Mutua Terrassa. Terrassa. España. *Correo electrónico: [email protected] bCirugía

Figura 1. Radiografía de sacro-cóccix: En proyección lateral (derecha) se visualiza fractura-luxación de cóccix, con desplazamiento ventral. La lesión no se visualiza en proyección anteroposterior (izquierda).

P

resentamos el caso de un paciente de 15 años de edad, sin antecedentes patológicos, que consultó en urgencias por dolor en región sacra a raíz de una caída casual. Se solicitó radiografía de sacro-cóccix que mostró fractura-luxación anterior de cóccix (fig. 1). La causa más frecuente de fractura-luxación de cóccix es un traumatismo directo (típicamente, caer sobre la rabadilla). No obstante, también se han descrito casos de fractura coccígea durante el parto (atribuido al paso del recién nacido por el canal del parto) o en pacientes sujetos a traumatismos de repetición (principalmente deportistas: ciclismo, remo). Típicamente, el dolor aparece en región sacra y es más intenso con la sedestación, habitualmente sin dolor referido, aunque se puede acompañar de dolor lumbar (se produce por dolor reflejo o por sobrecarga a raíz de malas posturas para evitar el apoyo de la zona lesionada).

En la fractura de cóccix suelen lesionarse los ligamentos sacrococcígeos, estructuras intensamente inervadas, por lo que su distensión o desgarro suele ser muy doloroso. Además del dolor limitante, también se puede observar hematoma, anestesia en silla de montar, incontinencia urinaria, incontinencia fecal, dolor a la defecación, estreñimiento, dispareunia o dolor en musculatura pélvica1. Dada la limitación en la sedestación, la coccigodinia puede acarrear gran limitación en la calidad de vida. El diagnóstico es eminentemente clínico, y se debe realizar siempre una buena historia clínica (mecanismo lesional, traumatismo de alta energía, localización del impacto) y una minuciosa exploración física (fuerza y sensibilidad en extremidades, reflejos osteotendinosos) para descartar lesiones concomitantes (fracturas de anillo pélvico, fracturas vertebrales, lesiones medulares)2. La radiografía simple es la exploración complementaria más utilizada. En casos de dudas diagnósticas, en pacientes con dolor persistente en región sacrococcígea con radiografía normal se puede solicitar resonancia magnética para visualización de lesiones ligamentosas, tomografía computarizada (TC) con Tc99 que puede mostrar inflamación o hipermovilidad. Dentro de las causas no traumáticas de coccigodinia encontramos la hipermovilidad, subluxación anterior o posterior, degeneración discal en segmentos sacrococcígeos o intercoccígeos, excrecencias óseas (espícula coccígea), osteomielitis o tumores. Dentro de las causas extracoccígeas debemos incluir en el diagnóstico diferencial el quiste sacro, absceso perianal, hemorroides, patología pélvica, patología sacroilíaca o síndrome piramidal. En el 30% de los casos de pacientes con coccigodinia no se halla el origen del dolor (coccigodinia idiopática)3. El tratamiento de elección para las fracturas de cóccix es conservador4: r3FQPTPTFNBOBT r&WJUBSPSFEVDJSTFEFTUBDJÓOVTBOEPEJTQPTJUJWPTBNPSUJguadores (cojines de silicona, flotadores). FMC. 2017;24(3):171-2

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De Pablo Márquez B et al. Fractura-luxación de cóccix

r"OUJJOGMBNBUPSJPTOPFTUFSPJEFPTZPBOBMHÊTJDPT r&WJUBSFTUSFÒJNJFOUP EJFUBNFEJDBDJÓOMBYBOUF  La manipulación de la vía rectal de las fracturas-luxación de cóccix en su fase aguda es controvertida, ya que en muchos casos no se consigue reducción y en solo un 25% de MPT DBTPT FM EPMPS EFTBQBSFDF B MPT  NFTFT5. En el caso de intentarse, la reducción manual debe realizarse con relaKBDJÓOTFEBDJÓO. En caso de persistencia de dolor (el dolor se cronifica en un 20-30% de los casos) se han postulado diversos tratamientos7: r 5SBUBNJFOUP SFIBCJMJUBEPS OFVSPFTUJNVMBDJÓO FMÊDUSJDB transcutánea, ultrasonido, magnetoterapia. r5FSBQJBNBOVBMNBOJQVMBDJPOFTEFTBDSPZDÓDDJY r*OGJMUSBDJÓODPOBOFTUÊTJDPTMPDBMFTZDPSUJDPFTUFSPJEFT r$BMDJUPOJOB r1SPMPUFSBQJBJOGJMUSBDJÓOEFBHFOUFTFTDMFSPTBOUFTFOMPT ligamentos. r#MPRVFPTOFVSBMFT r/FVSPFTUJNVMBDJÓO

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FMC. 2017;24(3):171-2

La cirugía (coccigectomía) es el último recurso terapéutico. Dicho tratamiento ha demostrado disminuir el dolor hasUBFOVOEFMPTDBTPTEFEPMPSSFTJTUFOUFBMUSBUBNJFOUP La principal complicación de la cirugía es la infección (11% de los casos). La infiltración con anestésicos ha demostrado disminuir el dolor un 59% y la infiltración combinada con manipulaDJPOFT VO1FTFBFMMP VOZEFMPTQBDJFOUFT de cada grupo presentaban recurrencia del dolor4. Bibliografía ,BVTIBM3 Ň#IBOPU" Ň-VUISB4 Ň(VQUB1/ Ň4IBSNB3#*OUSBQBSUVNDPDDZHFBMŇGSBDUVSF BDBVTFGPSQPTUQBSUVNDPDDZEZOJBBDBTFSFQPSU+4VSH 0SUIPQ"EWŇ %F1BCMP# #BJMF[" :FMB$ 4BOUBOP#'SBDUVSBEFQFMWJT BUFODJÓOFYUSBIPTQJUBMBSJB4FNFSHFO  (SHJD7 $PDDZHPEZOJB FUJPMPHZ  QBUIPHFOFTJT  DMJOJDBM DIBSBDUFSJTUJDT  EJBHOPTJTBOEŇUIFSBQZ-JKFD7KFTOŇ 'PHFM(3 $VOOJOHIBN1: &TTFT4*$PDDZHPEZOJBFWBMVBUJPOBOENBOBHFNFOU+"N"DBE0SUIPQ4VSH  .BJHOF +:  $IBUFMMJFS ( $PNQBSJTPO PG UISFF NBOVBM DPDDZEZOJB USFBUNFOUT"QJMPUTUVEZ4QJOF&&  .D$BVMFZ +$ 'SBDUVSFT PG DPDDZY BOE DPDDZHPEZOJB "N + 4VSH  3BNJFSJ" %PNFOJDVDDJ. $FMMPDDP1 .JTDVTJ. $PTUBO[P("DVUF USBVNBUJDJOTUBCJMJUZPGUIFDPDDZYSFTVMUTJODPOTFDVUJWFDPDDZHFDUPNJFT&VS4QJOF+ 4VQQM