Tratamiento de las úlceras venosas y neuropáticas

Tratamiento de las úlceras venosas y neuropáticas

CUIDADO DE LA PIEL Y LAS HERIDAS Tratamiento de las úlceras venosas y neuropáticas KAREN ZULKOWSKI, RN, CWS, DNS, Y CATHERINER. RATLIFF, GNP, C...

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CUIDADO

DE

LA

PIEL

Y

LAS

HERIDAS

Tratamiento de las úlceras venosas y neuropáticas KAREN ZULKOWSKI, RN, CWS, DNS, Y CATHERINER. RATLIFF, GNP, CWOCN, PhD

AL PENSAR EN LAS ÚLCERAS tiene que pensar en su causa; por ejemplo, vascular (venosa o arterial) o neuropática. Pero muchas de las úlceras están causadas por una combinación de varios factores. Por ejemplo, en los pacientes diabéticos las complicaciones vasculares pueden desarrollar lesiones con cualidades tanto vasculares como neuropáticas. En este artículo le hablaré de cómo tratar este tipo de lesiones. Empecemos por revisar ambos tipos de úlceras. Úlceras venosas: el lamento de la parte distal de la pierna

Las úlceras venosas, causadas por una insuficiencia venosa, suelen estar localizadas en las piernas y los pies, y son más comunes en el plano medio del tobillo, por encima del maléolo. El tratamiento incluye el cuidado de la úlcera y tratar la enfermedad venosa subyacente. El tratamiento tradicional de las úlceras venosas es la terapia de compresión y elevación de la extremidad afectada. Además de controlar el edema, la compresión mejora el retorno venoso y el flujo sanguíneo. La compresión leve puede fomentar la curación en pacientes que presentan una mezcla de enfermedad venosa y arterial al reducir el edema. Sin embargo, en pacientes con insuficiencia cardíaca descompensada, no se recomienda la terapia de compresión porque puede empujar los líquidos desde las piernas hacia el corazón. Tampoco se recomienda la terapia de compresión en aquellos pacientes con trombosis venosa profunda debido al riesgo de desprendimiento del trombo. Úlceras neuropáticas: lesiones plantares

Las úlceras neuropáticas (o diabéticas) de los pies suelen estar causadas por neuropatía periférica o por 44 Nursing. 2005, Volumen 23, Número 7

enfermedad vascular periférica secundarias a la diabetes no controlada. La neuropatía periférica tiene tres componentes: cambios motores, como debilidad muscular y alteración en la marcha; cambios en la sensibilidad, como sensación táctil disminuida, y cambios autonómicos, como la reducción de la sudación. Muchos de los pacientes que presentan neuropatía periférica también presentan enfermedad vascular periférica y aterosclerosis, que también contribuye a la ulceración. Las úlceras neuropáticas suelen estar localizadas en una zona que soporta peso como la planta del pie. Pueden confundirse con una laceración, un pinchazo o una ampolla provocada por traumatismo o calor. La causa más común de las úlceras neuropáticas es el calzado inapropiado: los zapatos inadecuados aumentan la presión y provocan fuerza de fricción en el pie. Debido a que el paciente con neuropatía periférica tiene disminuida la sensibilidad protectora, puede no darse cuenta del traumatismo mecánico hasta la aparición de la lesión. El contacto total del pie del paciente es un método temporal para evitar la sobrecarga o redistribuir el peso sobre el pie, reduciendo la presión y minimizando las fuerzas de fricción. A largo plazo, el paciente debería llevar zapato ortopédico o especialmente diseñado.

Es especialmente importante asegurar un control estricto de las glucemias, optimizar la perfusión del tejido y reducir el riesgo de infección para prevenir la pérdida de la integridad de la piel. Si detecta lesiones, límpielas con un producto no citotóxico y retire el tejido necrótico. Documente sus observaciones y siguiendo el protocolo de su servicio. Aplique un apósito que tratará el exudado a la vez que mantiene un ambiente húmedo de la lesión. En caso de que el paciente presente edemas, probar la terapia de compresión leve puede llevar a la curación. Recuerde que los pacientes con neuropatías pueden no sentirlo en caso de que el venaje compresivo esté demasiado apretado. Controle atentamente al paciente y valore las complicaciones relacionadas con el tratamiento compresivo para que no causen demasiada opresión. Las lesiones crónicas que no responden al tratamiento convencional pueden responder a tratamientos avanzados, como el gel tópico con factores de crecimiento derivados de las plaquetas humanas o sustitutos dérmicos. Los tratamientos con estimulación eléctrica y con oxígeno hiperbárico también han demostrado ser prometedores como tratamientos complementarios. N

Combinaciones alarmantes

REFERENCIAS SELECCIONADAS

Cuando estén cuidando de un paciente diabético, examínele los pies y la circulación de las piernas minuciosamente, así como la habilidad para sentir la presión. Esto le ayudará a determinar la extensión del problema vascular y la lesión del nervio; es muy importante tener en consideración la circulación para asegurar que se está proporcionando el tratamiento adecuado.

Baranoski, S., y Ayello, E.: Wound Care Essentials: Practice Principles. Philadelphia, Pa., Lippincott Williams & Wilkins, 2004. Wound, Ostomy, and Continence Nurses Society: Guideline for Management of Wounds in Patients with Lower Extremity Arterial Disease. Glenview, Ill., Wound, Ostomy, and Continence Nurses Society, 2002. Karen Zulkowski es profesora asociada en la Bozeman’s Collage of Nursing de la State University de Montana. Catherine R. Ratliff es profesora no asociada y directora del programa de cuidados de las úlceras en la University of Virginia Health System en Charlottesville.